Liceo Osorno College

Convivencia Escolar impulsa innovadoras estrategias para fortalecer las relaciones de nuestros estudiantes

Con el firme compromiso de potenciar las sanas relaciones de compañerismo en el colegio, iniciamos la semana con una serie de actividades formativas en las que participaron activamente estudiantes de 8° A y B; y de 5° A, bajo el liderazgo de sus profesores jefes y parte del equipo de Convivencia Escolar.

Por un lado, la psicóloga de nuestro colegio, Nicol Israel, junto a las estudiantes en práctica de Psicología, Bárbara Seguel, Vania Martínez y Sofía Oyarzún, aplicaron un sociograma en los octavos básicos. Esta herramienta permite mapear y conocer a fondo las relaciones interpersonales dentro de las salas de clases al identificar afinidades, liderazgos y dinámicas de influencia.

Miss Nicol explicó que su implementación ofrece múltiples beneficios como la prevención de situaciones de bullying, la optimización del trabajo en equipo y el diseño de intervenciones pedagógicas y socioemocionales adaptadas a la realidad de cada curso. Así, en lugar de aplicar talleres generales que quizás el grupo no necesita, el sociograma ofrece datos específicos sobre los puntos a mejorar, lo que permite planificar estrategias realmente efectivas para fortalecer los lazos de compañerismo.

Debido a su alto valor diagnóstico, el instrumento se extenderá de forma gradual a los primeros, terceros y cuartos básicos, quintos y séptimos, además de los segundos medios y primero medio B.

Taller Participativo

Por otra parte, los estudiantes de 5° básico A formaron parte de un taller muy dinámico de Resolución de Conflictos, guiado por el Coordinador de Convivencia Escolar, Daniel Sáez y la estudiante en práctica de Trabajo Social, Rocío Betancourt.

Mister Daniel explicó que el taller se diseñó desde un enfoque cercano y entretenido para asegurar la participación activa de los estudiantes, entregándoles herramientas prácticas para aprendan a identificar, comprender y resolver sus diferencias de manera pacífica y autónoma.

“Entre los 10 y 11 años, los alumnos viven la transición entre la infancia y la preadolescencia, cuando, en general, un momento donde la opinión de sus pares se vuelve prioritaria, surgen dinámicas complejas como la presión social o la exclusión, y la empatía está en pleno crecimiento. Por ello, creemos fundamental trabajar desde la prevención, entregándoles las herramientas necesarias para que sean respetuosos y estén atentos al bienestar de todos sus compañeros”, indicó.