Los estudiantes de 7° B formaron parte de un Taller de Comunicación Efectiva que tuvo por objetivo mejorar sus habilidades de expresión, empatía y trabajo en equipo. Así lo destacó su profesora jefe, Pamela López, quien se mostró muy contenta con su entusiasta participación en la actividad organizada y llevada a cabo por Bárbara Seguel, alumna de Psicología (ULagos) que realiza su práctica en nuestro colegio.
Miss Pamela expresó que la jornada tuvo gran relevancia porque a esta edad -12 o 13 años- los jóvenes están dejando atrás la niñez y entrando de lleno a la adolescencia, etapa en la que la comunicación efectiva no es sólo una habilidad académica, sino herramienta emocional y social.
¿Por qué es crucial en esta etapa?
Para los preadolescentes, la opinión de los pares puede ser demasiado importante. Ellos necesitan aprender a expresar quiénes son, qué quieren y qué les molesta sin caer en extremos comunes como la agresividad o el aislamiento. A esta edad, la presión social alcanza un punto muy alto, por lo que la comunicación efectiva les muestra el lenguaje asertivo para establecer límites sin sentir que perderán a sus amigos.
Hay que considerar que la utilización de los primeros teléfonos propios y el uso de redes sociales puede provocar malentendidos por la interpretación equivocada de los mensajes de texto por ejemplo. Entonces, es importante que aprendan que la comunicación no es sólo expresar algo, sino que hay que leer el lenguaje corporal, considerar el contexto y ponerse en el lugar del otro antes de reaccionar, frenando dramas escolares o eventuales acosos virtuales.
Miss Bárbara expresó que, a veces, a los jóvenes les cuesta ponerse en el lugar del otro, por lo que es fundamental enseñar escucha activa (escuchar para comprender y no sólo para responder) de manera de construir relaciones más sanas y profundas.
Algunos beneficios de la comunicación efectiva en el colegio:
Trabajo en equipo: Aprenden a negociar roles, tolerar la frustración y validar las ideas de sus compañeros sin pelear.
Seguridad: Un alumno que se comunica bien se atreve a decirle al profesor «no entendí, ¿puede explicarlo de otra forma?» sin sentir vergüenza.
Inteligencia Emocional: saben nombrar lo que sienten (frustración, pena, rabia) en lugar de actuarlo con portazos o malas contestaciones.
