Liceo Osorno College

Con colores, talleres y regalos, nuestros estudiantes conmemoraron el Día Mundial del Autismo

En el Día Mundial de la Concientización sobre el Trastorno del Espectro Autista, llenamos los pasillos de los más variados y diferentes colores, representando la amplia gama de habilidades, desafíos y variaciones que existen dentro del espectro. La invitación a sumarnos a las actividades conmemorativas fue hecha por el Departamento de Apoyo al Estudiante y consistió en polerones y poleras de colores, charlas en distintos niveles y regalos (lápices multicolores) para todos los estudiantes de parte de la Agrupación de Familias Neurodiversas OC.

 

La coordinadora del Departamento de Apoyo al Estudiante, Dianehett Sepúlveda, recordó que el autismo es una forma diferente de experimentar el mundo: “no es algo que deba cambiarse, sino una condición que nos invita a ampliar nuestra mirada y comprender que existen múltiples maneras de pensar, sentir y comunicarse. La diversidad no es una dificultad, es una realidad que nos enriquece y aceptar y respetar estas diferencias nos permite construir espacios más cariñosos donde todos puedan desarrollarse siendo quienes son”.

 

En esta jornada, miss Dianehett realizó un taller cercano y significativo a los estudiantes de tercero básico, denominado “En mi curso nadie queda fuera”, con el que trabajó el valor de la diversidad, promoviendo el respeto, la empatía y la inclusion en los niños con un mensaje claro y profundo: “Todos somos distintos y no hay nada malo en ello.”

 

Los estudiantes pudieron interactuar con diversas ayudas tecnológicas utilizadas por personas con distintas necesidades de apoyo. Conocieron y exploraron la aplicación Proloquo2Go, comprendiendo cómo se comunican las personas no verbales a través de sistemas de Comunicación Aumentativa y Alternativa (CAA). También se acercaron al sistema Braille, aprendiendo cómo se escribe, utilizando máquinas Perkins y observando el funcionamiento de una impresora braille como la Romeo Attaché Pro.

“Esta experiencia permitió desarrollar empatía, comprensión y valorar la diversidad como una oportunidad de aprendizaje. Los estudiantes saben bastante del tema, pero también se sorprendieron con la tecnología y formas de comunicación de las personas con distintas necesidades de apoyo. Lo mejor es que se abren y comparten experiencias personales y eso hizo que el taller fuera muy especial porque viven la inclusión como algo cotidiano”, concluyó miss Dianehett.